Use usted sus derechos, también ante la
medicina
El poeta Sabina ha dejado escrito
aquello de que “y ponte gomina que no te despeine, el vientecillo de la
libertad”.
En nuestro estado social y democrático
de derecho, a nadie se le escapa que hay pequeños o grandes ángulos muertos,
zonas oscuras, lagunas en las que el sistema no llega a controlar que,
efectivamente, los derechos y deberes de cada cual son administrados y
garantizados en la forma en la que la teoría dicta.
Como sabrá usted muy bien, mi querido
amigo, y sin embargo lector, de un par de semanas a esta parte vengo enzarzado
en una cruzada contra los abusos que el sistema médico comete, digamos en
ocasiones, sobre sus ‘pacientes’, a mi manera de denominarlos, más bien
‘clientes’. Y quizás sepa usted que, a la primera de cambio, a la primera
crítica, una parte (digamos indefinida) del colectivo sanitario ha saltado
ensoberbecido y empachado de corporativismo, dispuesto a aplastar cualquier
atisbo de cuestionamiento, de crítica o de denuncia, a pesar de no tener más
versión de los hechos que la que se ha auto-brindado por parte de sus propios
integrantes.
Ante la exposición en público de una
concatenación de abusos, malos tratos e inobservancia de derechos, la reacción
de ese colectivo ha sido el ataque contra el ‘cliente’ y la puesta de
manifiesto de sus presuntas malas condiciones laborales.
En ‘Los años del miedo’, recomendable
obra de Juan Eslava Galán, uno de los componentes de su protagonista colectivo
logra, en la década de los 50, la concesión de un camión de agua para repartir
en los pueblos colindantes. Y como instrucciones a su conductor contratado, le
indica: “No le cobres ni al alcalde, ni al cura, ni al médico ni al cabo de la
Guardia Civil”. Eran, como digo, como dice Eslava Galán, los años del miedo.
Los años en los que autoridades como el alcalde, el cura, el médico o la
Guardia Civil eran incuestionables, incensurables, incontrovertibles.
Pasaron aquellos años, aunque haya tanta
y tanta gente que no se haya enterado. Y usted hoy tiene sus derechos. El problema
de los derechos es que, si no se usan, terminan por atrofiarse. Y ante el
sistema médico, en el que aún se conservan algunos que se piensan tan
incontrovertibles como en los años del miedo, la atrofia de derechos está
alcanzando cotas peligrosas.
El único remedio es que defienda usted
sus derechos, que los use, que los reclame, en definitiva, que se queje cuando
no le atiendan como usted se merece. Que reclame cuando lo citen a una hora y
lo atiendan cuatro horas después; que se queje cuando espere interminables
horas en una sala de espera angustiado por el dolor y la ignorancia sobre lo
que le ocurre; que reclame la información a la que el propio decálogo sanitario
dice que tienen derecho y usted y sus familiares; que demande un trato humano
porque usted no va al hospital y a las urgencias de paseo sino en pleno
sufrimiento; que exija profesionales capaces de explicarle lo que le sucede;
que no permita que le diagnostiquen a la ligera sin agotar las pertinentes
pruebas; y sobre todo, que no deje que nadie le trasmita la idea de que está
usted abusando del sistema por el hecho de usarlo. Cada año, paga usted
copiosos impuestos que le dan derecho a ese uso. Si el sistema es raquítico, ha
de ser el propio sistema el que se haga crecer a sí mismo o, de lo contrario,
el que adelgace sus impuestos. Mientras usted siga pagando, tiene usted derecho
a utilizar sus servicios, incluyendo los de urgencias. Porque cuando un ser
humano acude a urgencias es porque se cree en peligro y ha de ser un
profesional el que le informe sobre si en realidad lo está o no y, si es así,
le brinde las soluciones adecuadas.
No se resigne usted, querido amigo. No
renuncie a sus derechos. No se rinda a que su tiempo vale menos que el de
quienes lo atienden sanitariamente ni a sentirse culpable por utilizar unos
servicios que ya ha pagado. Abandone los años del miedo. Sepa que hoy día el
cura, el médico y el cabo de la Guardia Civil tienen los mismos derechos que
usted. Y olvídese de la gomina. Deje que alborote su flequillo, el vientecillo
de la libertad.

Caballero, se le ha olvidado cerrar los comentarios de esta entrada. Apresúrese a hacerlo, no vaya que el vientecillo de la libertad, haga volar las mentiras escritas en su blog.
ResponderEliminarY háganos el favor, ejerza sus derechos sin pisotear a los profesionales de nuestro sector. Porque si no respeta a la gente como es debido, puede ser que pronto se vea abocado a no poder escribir en otro sitio que no sea este blog (en el que por cierto, todos leemos por el cabreo que nos suscita usted y sus comentarios)
Por cierto, ¿por qué no cuelga aquí la respuesta de nuestro compañero en el periódico Ideal? Eso sí que sería un alarde de libertad... digo yo.
Caballero, veo que seguimos confundiendo churras con merinas a una velocidad de vértigo. POr partes:
ResponderEliminar1.- no se me ha olvidado; los comentarios siempre están abiertos en este blog, salvo cuando se acumulan tres comentarios sin identificar en un mismo artículo. Es lo que tiene la libertad, que para no confundirse con libertinaje, cada uno ha de asumir lo que dice. Y para eso hay que firmar.
2.- Me honra todo lo que os preocupáis por mí los anónimos intervinientes, pero de momento no parece que corra peligro mi cartera de espacios donde escribir. Llevo 15 años haciéndolo en un periódico y de momento ahí sigo. Nadie me ha comunicado que se estén planteando lo contrario. También escribo para una cartera fija de unos 30 clientes, de los cuales tampoco ninguno me ha mostrado su interés o deseo porque deje de ser así. Aún así, gracias por la preocupación constante.
3.- Me alegro mucho del cabreo que os suscito: para eso lo hago. Ya estaba bien tanta impunidad en determinados comportamientos.
4.- Como no sé quién eres, no sé si estuviste el día de marras en el sitio de marrras. Si estuviste, el que mientes eres tú; si no, el que miente es el que te ha intoxicado. No engañáis a nadie ya.
5.- Estaría encantado de colgar el artículo referido aquí, a pesar de las pequeñas mentiras con que está adornado. En general, es un artículo que no hade más que reconocer que a determinados representantes del colectivo les molesta que les señalen sus carencias. Algo es algo. Peor sería que les diera igual. Eso sí, para colgarlo necesito que él me lo mande y lo autorice. Si es así, encantado, a peasr de no estar obligado a ello en absoluto.
6.- Como decía al principio y ya he señalado en varias ocasiones, no permitiré en este blog más de tres intervenciones sin identificar en cada artículo. Llevamos una. A la tercera, cortamos. Y sería una lástica (en anteriores ocasiones han pagado justos por pecadores y esto está feísimo). Venga, que no cuesta tanto dar la cara.
Hola Supercan, Robin Hood de los derechos públicos. A mi, personalmente, no me tienes cabreado y por supuesto nunca te he leído en ningún periódico, seguramente porque pasaría por alto la sección.Eso sí, puedes estar sastisfecho de que alguién se haya sumergido en tu blog para poder comprobar el tipo de personaje que eres. Te demuestras como arrogante, soberbio, vanidoso, pero muy probablemente, es un escudo tras el que se esconde un periodista mediocre que intenta ocultar sus limitaciones "despellejando" a otros.
ResponderEliminarNo lo duces, anónimo, soy muy mediocre. Eso es una verdad como un templo. Mediocre en todo. Acaso en todo menos en ilusión. Tengo mucha ilusión y muchas ilusiones; entre otras, vivir en un mundo en el que se respete a la gente, sobre todo a la gente más indefensa, como la que acude a una sección de urgencias, y en el que la gente acepte las críticas con mejor talante y no practiquen la vieja costumbre española de "ventoseo y me ofendo", es decir, me enfado cuando me hacen ver lo que he hecho mal y ha perjudicado a otro. Pero bueno, ése es otro cantar.
ResponderEliminarSegunda irrupción anónima en este hilo. Sólo nos queda una para despedirnos. Lástima.
¡Que poco queda para que se te abran los ojos y te des cuenta de que con los impuestos que pagamos, y que nos dan derechos, no habrá ni para educación, ni sanidad, ni infraestructuras, ni dependencia, ni desempleo,ni pensiones, etc!.
ResponderEliminarTu punto de mira debería enfilar a los verdaderos culpables de este desaguisado.
Probablemente te contentarán las próximas medidas del gobierno contra los funcionarios, desde tu punto de vista de autónomo, pero ya te digo que no es la solución del país. Llegará un momento en el que no nos puedan recortar más y por supuesto que esas medidas van a repercutir en la calidad de los servicios (sanitarios, enseñanza, bomberos, etc).
Por cierto, cuando quieras quedamos y te muestro lo que tu consideras una "gran nómina".
Ángel, se me había pasado contestarte a esto. Si me conocieras un poco más, a mí y a mis circunstancias, sabrías que en absoluto me alegran los recortes a funcionarios, como en general no me alegra nunca el mal ajeno. Sí me gustaría que en este país a los funcionarios se les exigiera un nivel de compromiso similar al que se exige en la empresa privada, pero ello no quiere decir que considere que no haya muchos funcionarios, sin duda la gran mayoría, que lo cumple. Pero ése es otro terreno que no creo que tenga mucho que ver. Soy consciente de la importancia de los funcionarios y alabo su labor en general, aunque como en el caso que nos ocupa, si hay deficiencias, no me resigno a no denunciarlas. Y las hay, aunque insisto, en casos mínimos, no mayoritarios. En todo caso, los recortes me molestan e inquietan enormemente, en concreto y sobre todo los que se refieren a lo que creo que han de ser servicios básicos e irrenunciables, como sanidad, educación o atención social. Termino diciéndote también que siempre que me he referido a los 'burócratas médico-sanitarios' nunca me refería a los médicos en el ejercicio. Como sabrás, la burocracia es la parte improductiva del sistema, la parte no productiva, la que no está 'en producción'. Obviamente, los profeisonales que se dedican a la parte productiva no pueden ser considerados burócratas. Creo que estoy más cerca de lo que tú crees de criticar eso que tú quieres que critique. Un saludo y, por supuesto, quedamos cuando quieras.
EliminarPor otro lado, y como eres un idealista (ilusiones)no tienes ni la mas remota idea del uso/abuso del sistema sanitario por los que denominas "gente indefensa". La inmensa mayoría de las asistencias a urgencias son innecesarias, banales (dolores de muelas, de cuerpo en general, fiebre de escasas horas, toses, salpullidos, a la búsqueda de una analítica y evitar al medico de familia, y un sin fin) que masifican el servicio y perjudican al que verdaderamente tiene un proceso grave.
ResponderEliminarHace unos años asistí a un accidente de un autobús por el que entraron al menos 20 heridos uno tras otro y "la gente indefensa" con procesos banales montaron en cólera porque habían llegado antes. Cuestión de educación.
Ángel, gracias por tu aportación. Razonada, educada y correcta. Estoy en desacuerdo con ella. Profundamente. Yo creo qu ela gente tiene derecho a ir a urgencias, aunque sea para cosas que tú, como profesional, consideras banales. El problema es que los no profesionales no sabemos si son banales o no. Lo de las nóminas es una de las muchas cosas que se han tergiversado sobre mis palabras. Cuando hablo de burócratas, no me refiero a los sanitarios que están al pie del cañón. El término burocracia no responde a un trabajo productivo sino planificativo. Hasta ahora no he querido aclararlo, porque tampoco nadie lo ha preguntado. Directamente se han sacado conclusiones equívocas malutilizando el sentido de algunas palabras. Por tanto, no he aludido nunca a tu nómina. Pese a todas estas discrepancias, efectivamente, agradezco tu aportación. Sigue sin haber autocrítica en ella, pero al menos es respetuosa y razonada. Algo que he echado de menos en la cascada de reacciones que este tema ha provocado. Y sobre todo, te identificas. Lo cual, visto lo visto hasta ahora en el marco de este debate, te da un gran valor. Saludos cordiales.
ResponderEliminarVíctor, no puedo hacer autocrítica de algo en lo que no he participado y por supuesto no he sido responsable. Cada quien es cada cual y cada uno debe ser responsable de sus hechos. Te puedo decir que en toda una vida dedicada a mis enfermos (no clientes como le gusta a la administración y a tí denominarlos)no he tenido una sola reclamación por trato inadecuado ni mala praxis, y si bastantes muestras de reconocimento que no pueden valorarse crematísticamente, pero que te ayudan a continuar con una sensación de trabajo bien hecho.
ResponderEliminarDe ahí que pueda sentirme ofendido en el momento en el que generalizas e intentas enfrentar a la opinión pública contra los médicos (en general) del Hospital Torrecárdenas (al menos eso es lo que un observador externo podría extraer de tu artículo).
Respecto a la afluencia a urgencias, claro que es un derecho, faltaría más. Sin embargo, como todo lo que es "gratis" en este país presenta una tendencia al abuso y, por ello, genera un gasto desproporcionado. Cuando éramos niños nuestras madres no nos llevaban a urgencias por una fiebre o una diarrea, salvo que persistiera, ahora no es así: CONSUMO GRATIS.
En las primeras 24 h de un dolor abdominal, salvo en contadas ocasiones, no puede llegarse a un diagnóstico a pesar del importante progreso en pruebas diagnósticas. Se denomina abdomen agudo y es un cuadro evolutivo con el tiempo. Quiere decir que el diagnóstico es más claro conforme pasa el tiempo, de ahí que en las primeras horas poco podamos decir. En absoluto me estoy refiriendo a tu caso, solo intento hacerte ver que muchos de esos dolores deben ser vistos por su médico de atención primaria, instaurar o no tratamiento y después llegar a urgencias si no mejora.
Perdona el tocho
Tan sólo una pregunta,¿este tercer post de la saga también ha salido en formato papel en el Ideal de Almería?
ResponderEliminarUn cordial saludo Sr Bru (lo de cordial puede considerarlo ironía o cinismo).
Por cierto,ahora su blog está alojado en un dominio ".nl" o sea "Netherland" y no en ".com.es". ¿Esa es su valentía? ¿Teme que esta saga esté incurriendo en un delito y al puro estilo megaupload lo ha desplazado a un país donde quedar impune de todo lo que emite su lamentable criterio?
ResponderEliminarSaludos de nuevo
Ángel, cuando hablo de autocrítica, me refiero corporativamente. Yo soy muy autocrítico con mi profesión, porque aspiro a mejorarla. Es lo que he echado en falta en esta historia. En cuanto al uso de las urgencias, te repito que el problema está en el diferente enfoque: un médico puede saber todo eso, pero un paciente (cliente) no lo sabe y por eso, porque teme por su salud, acude desvalido a que le ayuden. Lo primero que quiere es información, saber si tiene algo grave. Si no se lo confirma un profesional, no puede saberlo. Es un enfoque a tener en cuenta por vosotros.
ResponderEliminarJuan Manuel, deberías escribir alguna saga de misterio. Ves muchas sombras por todos lados, pero ya os he dicho en varias ocasiones que en mi blog es todo meridiano, siempre doy la cara. El artículo no ha salido en Ideal por decisión propia. El director del periódico tendrá mucho gusto en corroborártelo. En cuanto a lo del alojamiento del blog, tú mismo (o con ayuda de un profesional) podrás comprobar dos cosas: uno, que el blog no ha cambiado de alohamiento (aunque lo estoy pensando, pero más por razones operativas que por razones de oscurantismo); y dos, que el dominnio del blog sigue siendo .es (de hecho, copio la URL de esta entrada: http://vjhernandezbru.blogspot.com.es/2012/07/use-usted-sus-derechos-tambien-ante.html?showComment=1341901463194). En cualquier caso, te insisto, todo sigue en el mismo sitio. Aquí, a diferencia de en otros ámbitos, todo es meridiano. Por cierto, Repito por última vez: para participar, nombre y dos apellidos. Juan Manuel no es válido. Saludos a todos y gracias.
ResponderEliminarJuan Manuel García Torrecillas es mi nombre completo Sr Bru, nunca me he escondido de nadie, menos de usted.
EliminarLa URL actual es (http://vjhernandezbru.blogspot.nl/2012/07/use-usted-sus-derechos-tambien-ante.html#comment-form) pero le doy la razón en que "nl" tampoco es tan importante.
Le agradezco que no haya salido en Ideal su nuevo comentario, supongo que debiera darle las gracias a quien ya no permite que siga ofendiendo desde el papel impreso (lo haré personalmente, no lo dude).
Por cierto, no es la primera vez que pongo mis dos apellidos, haga un pequeño ejercicio Sr Bru: recuérdelos bien, recuérdelos.
Te repito, Juan Manuel, que es una decisión mía, personal e intransferible. Pero vamos, como no lo creerá, investigue.
EliminarPor cierto, ni sé quién eres ni sé dónde he podido ver tu nombre y apellidos juntos. Es más, no termino de entender por qué hubiera de interesarme tanto. Por curiosidad, he visto algún sitio en internet donde aparecen y aprovecho para sugerirte dos cosas: 1.- rigor en la investigación; la investigación no puede basarse nunca en los testimonios de una sola de las versiones de los hechos; La investigación ha de ser plural, abierta, sin prejuicios y sin dogmas. De lo contrario, no es investigación sino doctrina. y 2.- Te sugiero un nuevo tema para tus investigaciones: "Detección de violencia contra la mujer (y contra el hombre) como paciente, en la consulta del médico de familia".
EliminarTe puede dar muchísimo juego. Gracias.
Por cierto, jamás he dicho ni pensado que te escondieras. La realidad es que no te habías identificado. Y eso, en este blog, no está permitido. Me permitirás (a su vez) que sea yo el que marque las normas de este blog y las haga cumplir. Creo que son normas dentro de la más absoluta lógica democrática y de respeto a las libertades. Y, en todo caso, son mis normas. Estoy seguro de que no te escondías, simplemente habías omitido (segunramente sin intención) tus datos. Gracias de nuevo.
Estimado Sr Bru,
EliminarCiertamente he de concederle que en su momento investigué en violencia doméstica contra la mujer, tengo la costumbre de investigar en lo que me da la gana. Ya que se ha tomado la molestia de ver alguna publicación mía, sabrá que haciendo doble click donde pone Juan Manuel García, aparece el perfil y no lo oculto.
Ya que esta va a ser mi ultima entrada en un blog que considero no merece la pena ser leído le diré un par de cosas. En primer lugar publico lo que puedo y me apetece, no lo que usted quiere. Si no le suena mi nombre no lo siento, en el primer post fuí el único que se identificó con nombre y dos apellidos y de ahí el error, lamento haber confiado tanto en su memoria.
De otro lado no le admito sugerencias sobre investigación, pero ni una, porque de investigación me temo que le puedo dar unas cuantas vueltas hasta con los ojos vendados. En ese aspecto no voy a perder el tiempo con alguien que no tiene ni idea de ello. Por cierto, ha ido a elegir un trabajo de cuando empezaba mi residencia hace muchos años, no le habrá interesado citar otros muy meritorios en inglés donde usted no soñaría con publicar claro.
Y, ciertamente no me escondo, más bien le busco.La Federación Española de la Prensa ya tiene un dosier completo con sus andanzas periodísticas porque parecen muy interesados en que personas como usted no enturbien el buen hacer de su profesión. Desde Ideal me han confirmado que efectivametne este último post no se ha publicado (son unos caballeros por cierto, y esto lo digo de corazón, me han atendido con extrema gentileza y educación).
Se despide atentamente
Juan Manuel García Torrecillas
Juan Manuel, se configura usted como una tipología un tanto peculiar de ser humano. Anda usted por la vida admitiendo o no lo que los demás podemos sugerirle o dejar de sugerirle, autocalifiacndo como meritorias sus propias publicaciones, dando clases de periodismo y de no sé cuántas cosas más y exhibiendo unos comportamientos que, sinceramente, a mí sobre todo me provocan risa. Debe usted revisar a quién manda dossieres, sencillamente porque la Federación Española de la Prensa no existe. Existe la de Baloncesto, la de armadores reunidos y la de cultivadores de setas cuadradas pero la Federación Española d ela Prensa no existe. A lo demás no le contestaré, porque ya lo había hecho anteriormente. Me parece fantástico que no lea este blog. Llevo quince años de profesión sin que usted me lea y, la verdad, no lo había notado. Pero si lee y luego se permite el lujo de intervenir, no dude que le replicaré.- Debe estar usted muy acostumbrado al 'ordeno y mando' y a que su voz, su palabra es la última en sonar. Lamento decirle que ha pinchado en hueso. Será difícil que me gane a cabezón. Un saludo cordial y siga publicando sus 'meritorios' trabajos. Se lo ruego.
EliminarVictor, la RAE define autocrítica como: Juicio crítico que se realiza sobre obras o comportamientos propios. Así pues, por definición, no se puede hacer autocrítica de un sistema o de una profesión. Se puede y se debe mejorar la calidad global de un servicio, pero siempre dependerá de cada uno de los componentes del mismo (que son los que deben autocriticarse). Se deben tener métodos de control del servicio prestado, que los hay, y uno de ellos son las reclamaciones, que aunque haya quien piense que no sirven para nada, están equivocados, son controladas y hasta ahora -antes de los "recortes"- influían en el complemento de productividad.
ResponderEliminarPor esto pienso, que aunque llevaras toda la razón del mundo, te han perdido las formas. Una buena reclamación, incluso denuncia,sin tanto exabrupto, podría haber tenido mayores efectos y digo más, comprensión por parte de los médicos.
Tengo mis dudas, pero no descarto que lleves razón. Aún así, hay tres hojas de reclamaciones presentadas. Estamos a la espera de su respuesta.
Eliminar¿Tus dudas son acerca de la autocrítica o sobre la efectividad de las reclamaciones?
EliminarTe agradezco que al menos en esto no descartes que alguien pueda tener razón y no sólo tú
NO me cabe duda, Ángel. Es más, estoy seguro de que el equivocado soy yo. Pero ello no me hace rendirme. Soy así.
EliminarSeñor Bru:
ResponderEliminarEn cuanto al tema de que el usuario que acude al sistema a través de las urgencias,usted tiene razón;yo,como sanitario, puedo saber que puede ser un síntoma de preocupación y cual no; y evidentemente,cualquier usuario puede acudir por urgencias cuando éste crea que lo que tiene es urgente( aunque sea un simple dolor de muelas).Pero en esta sociedad en la que tanta libertad de información existe,los usuarios deberían tener algo más de cultura sanitaria(cosa que en la epoca que cita usted como de privilegiada para determinados personajes, existía, a pesar de la menor educación sanitaria); en mi cabeza puedo comprender que siempre haya algunos usuarios que sean así pero la gran mayoría no);esta es,en general,una sociedad hiperfrecuentadora y abusadora de los servicios de urgencias hospitalarios(porque piensan que ahí se lo van a hacer todo deprisa y corriendo sin tener que esperar como buenos cristianos la llegada de su cita por vía ordinaria)(porque se olvidan de que existen otras puertas de entrada al sistema);y de acuerdo con Angel que eso lo favorece el que se piense que es gratis y que se paga con los impuestos;ya veremos las consecuencias tiene saber y sufrir estos recortes en el ámbito sanitario(más tiempo de espera en atender,más presión laboral en los profesionales,etc...).
Discrepo. No sé por qué esa manía de querer limitar la asistencia a las urgencias. Hay otros servicios públicos, como por ejemplo los tribunales, a los que nunca se pretende limitar el uso. Con la diferencia de que la sanidad es algo mucho más necesario, más vital para las personas. Aún así, le agradecería que se identificase. Gracias.
EliminarSigo pensando que lo veis todo con los ojos del prestador del servicio y no con los del 'cliente'. Es difícil trasladar la mentalidad de servicio al cliente a quienes piensan que no tienen clientes (sino pacientes). Quizás es un tema de mentalidad empresarial. Si viérais a la gente como clientes, no os fijaríais en si lo que tienen es grave o no sino simplemente en atenderlos. Y si los viérais como gente que sufre, tanto de dolor como de incertidumbre, también os limitaríais a atenderlos. Sé que llegaremos poco lejos en este debate, porque es una mentalidad muy arraigada, posiblemente desde hace siglos. El problema es que, de siglos a esta parte, la mentalidad del paciente (cliente) ha cambiado y ya hay mucha gente que no admite que se le restrinja su derecho a ser atendido. Y efectivamente, a ser atendido hoy, no mañana ni dentro de tres semanas, cuando le den hora. Es el sistema el que tiene el problema, no sus usuarios. Sea el sistema quien lo solucione. Muchos no vamos a permitir que se nos culpe a nosotros, porque nosotros somos las víctimas. Siento ser así de crudo, pero son cosas que hay que decir, tal y como pregono en este artículo. Y sé que cada día hay más gente que lo dice, que lo hace constar.
EliminarSeñor Bru.Yo también discrepo.
EliminarNo son clientes,son pacientes,esto no consiste en tener muchos clientes para obtener más ganancias;no,esto consiste en tomarte el tiempo que cada paciente necesite para intentar resolverle o aliviarle en su problema de salud;no es una carrera de fondo para ver todos los "clientes" que llegan(dentro de un sistema de prioridades de atención urgente en el caso que estamos hablando y motivo del cual ha sido su reclamación desde que comenzó su andanza frente al sistema sanitario de Torrecárdenas.
Sabe usted bien que en los Tribunales debería haber un filtro(fijese en el retraso y desborde que hay en los juzgados por culpa de que hoy en día nos denunciamos por "todo",como si fuésemos niños pequeños,al igual que usted como periodista filtraría la noticia que le llegue y le daría mas o menos prioridad y tiempo en difundirla.
Pues así es el sistema que tenemos y que usted ni yo vamos a cambiar;hay que saber ser paciente,y nunca mejor dicho,sea en la materia que sea(salud,economia,información,justicia,etc...).
Y muchos sanitarios no vamos a permitir que nosotros seamos las victimas de "clientes" o familia de clientes que pretenden desprestigiar con sus comentarios a una profesión dedicada a velar por su salud.
os falta autocrítica. Los pacientes y clientes somos los que no vamos a permitir comportamientos como los que yo vi el día de marras y como los cientos que me han ido llegando desde que decidí denunciarlo. Esto da para un libro. No lo descarto. Los derechos, los nuestros. Por delante. Que para eso pagamos. Y los vuestros, por supuesto, respetados, pero primero cumplid con vuestras obligaciones. Es lo básico de la convivencia: derechos y obligaciones.
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarLástima no poder ver este comentario. El autor ha decidido eliminarlo antes de haberlo podido ver. Seguro que era muy interesante.
EliminarMi intervención es rápida, solo para recordar que, además de Derechos, los pacientes (qué nombre tan bonito, que evoca épocas gloriosas de la medicina, lejanas a la "funcionarización" actual que tanto daño ha hecho a la relacion médico-paciente), también tienen sus Deberes. Así lo recoge la normativa de "Derechos y Deberes" de la ciudadanía del SSPA a la que todo el mundo puede acceder en el enlace: http://www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/contenidos/derechos/derechosydeberes.htm
ResponderEliminarSe recogen 6 Deberes cuya lectura puede ser interesante para evitar que la cercanía de un acontecimiento cercano vivido nos impida la adecuada objetividad. Me atrevo a destacar el segundo de los Deberes: "Mantener el debido respeto a las normas establecidas en el centro, así como al personal que presta sus servicios en el mismo".
Lamentablemente creo que hoy dia este Deber es incumplido con demasiada frecuencia, tal vez como consecuencia de la embriaguez causada por la efervescencia de ese viento fresco que, en ocasiones, se contamina con dosis crecientes de intolerancia y falta de respeto a los demás.
En el término medio está la virtud.
Es posible. Sin embargo, que el 'cliente' incumpla un deber nunca debe significar que se le prive de un derecho. Sobre todo cuando en muchas de las ocasiones, incumple ese deber a consecuencia de haberse visto privado previamente de un derecho. Creo que le damos demasiadas vueltas a la cosa para no reconocer que los pacientes están demasiado indefensos y que, en ocasiones (muchas, según mi experiencia y los testimonios recibidos desde que la expuse públicamente), reciben un trato muy inadecuado por parte del sistema (meto ahí la parte de responsabilidad que tienen los organizadores del sistema, esos burócratas a los que me refería desde el principio, y a los sanitarios que no se comportan con la debida profesionalidad, que no sé si son muchos o pocos, pero de los cuales yo conocí unos cuantos en el episodio que iniciaba esta saga de artículos y foros de debate).
ResponderEliminarVictor, creo que haces bien en mantener el hilo abierto a pesar de los anónimos, pues se está fomentando un intercambio de pareceres sin LLEGAR AL INSULTO NI A LOS MALOS MODOS.
ResponderEliminarEs por ello que lo hago. No me gustan los anónimos, pero puedo tolerarlos si no son para injuriar, insultar o calumniar. No obstante, ya empiezo a ver algunos insultos por ahí abajo. Ahora veré la gravedad para actuar en consecuencia.
EliminarSoy el autor del comentario que fue borrado. Me di cuenta que en vez de salir con mi nombre auténtico (Pedro Serrano Castro), salía como Sociedad Andaluza de Neurología. La explicación es que durante mi etapa de Presidente de dicha Sociedad, administré dicho blog. Ahora no sería correcto atribuir esa opinion a la Sociedad, dado que se trata de una opinión particular. Ese fue el motivo de haberlo borrado.
ResponderEliminar... y lo volví a publicar inmediatamente después, esta vez como anónimo por error. Todo solucionado. Me gusta decir las cosas que pienso de forma educada y adecuadamente rubricadas.
EliminarGracias Pedro.
EliminarPues entonces está claro, me temo que no ha ido usted en su vida a un servicio de urgencias, o a un hospital.
ResponderEliminarY venga, vaya cerrando que este es el quinto sin nombre, creo. No vaya a ser que no aguante la presión, o las palabras.
No creo que sea lícito forzar el cierre de la manera como se está desarrollando el tema. Una vez pasado el tsunami no es malo defender las ideas de cada uno, aunque pienses que no vas a conseguir nada. Te invito.
EliminarLo que no aguanto son los insultos desde la cobardía del anonimato, como ha suceidod en otros hilos.
EliminarY al hilo de la contestación del Sr. Bru a mi intervención, efectivamente, es cierto que el enfermo se encuentra indefenso ante la enfermedad y también lo es que en la gran mayoría de las ocasiones es el médico quien se convierte en su principal consuelo. No el hospital, ni los recursos tecnológicos o las pruebas de última generación, no. El médico.
ResponderEliminarLamento que esta no haya sido la experiencia del Sr. Bru. Pero aseguro al mismo tiempo que esas experiencias malas, que no dudo que existan, son incomparablemente menos numerosas que las gratificantes.
Desconoce el Sr. Bru lo inconmensurablemente satisfactorio que es recibir el halago de un paciente o de su familiar tras haber conseguido mitigar de alguna manera su dolor... o verse reflejado en la mirada de ilusión de alguien que adquiere esperanza en mitad de la enfermedad... o conseguir arrancar una sonrisa desde dentro del dolor. En eso, Sr. Bru, nuestra profesión es diferente a casi cualquier otra.
Bien haría el Sr. Bru, por tanto, si en vez de "reclamar" derechos de "clientes", clamara desde su tribuna por conseguir que la administración permitiera a sus médicos desarrollar esa parcela humana que constituye la verdadera esencia de la medicina. Si no lo hace es porque realmente no ha llegado a entender la verdadera esencia de esta profesión. Dicho sea con el máximo de los respetos y educación.
Pedro, antes de nada te agradezco tus palabras y tu corrección. Estoy de acuerdo en gran parte contigo. Es más, yo he tenido experiencias magníficas con médicos. Sin ir más lejos, en el nacimiento de mi hija, atendido por un médico impresionante, sacrificado, que se pasó toda la noche en vela (era la segunda suya) y aún así solventó el tema con una efectividad y una calidad impresionante, incluyendo la calidad humana y de atención al paciente y a la familia. Sin embargo, no sé por qué os empeñáis en rematar estos razonamientos pidiéndome que no me queje cuando las experiencias son malas. Deberías acoger estas quejas como elementos que os permitan mejorar como colectivo y como formas de identificar a quienes no cumplen co0n la misma calidad. No entiendo esta falta de autocrítica colectiva. Aún así, repito, muchas gracias por tu colaboración.
EliminarVictor, ahora esto parece algo más un diálogo. Has puesto un ejemplo paradigmático. ¿Crees que el médico que atendió el parto de tu hija estaba adecuadamente remunerado? ¿Sabes cuál es el salario a día de hoy de una hora de guardia de un ginecólogo en un centro hospitalario público de Andalucía? Te lo voy a decir: Exactamente 15,39 euros por hora. Por cada una de esas horas que pasó en vela.
EliminarEstoy seguro de que tienes una cuidadora de tu hija. Haz un ejercicio de sinceridad: ¿Puedes decirme cuanto pagas por una hora de su trabajo?
Soy de la opinión de que todos los trabajos son igual de dignos. Pero no es cierto que todos exijan la misma formación ni acarreen similar responsabilidad.
Tal vez este ejercicio pueda hacerte comprender el por qué del hastío de algunos médicos. Simplemente no es justo como están siendo tratados. Y aunque la profesión médica, insisto, es puramente vocacional, precisamente de ello se aprovechan los gestores del sistema para apretar más las tuercas. Nunca ningún médico que merezca ser llamado tal dejará de atender su responsabilidad a pesar de ser tan injustamente tratado.
Pedre, gracias de nuevo. Te contestas solo: si estáis mal tratados, me encantaría que se solucionara, pero como tú bien dices, ello no puede redundar en comportamientos atentatorios contra el paciente. Eso no se puede tolerar. Soluciónese lo que esté por solucionar, pero nunca haciendo pagar los platos rotos a un paciente que, reitero, admeás es cliente que paga por adelantado.
EliminarNo sé de dónde sacas lo de la cuidadora, pero no: mi hija ha estado atendida por sus abuelos y este año ha ido a la guardería. No tiene ninguna cuidadora. Está la vida 'mu' mala.
...y peor que se va a poner. Los clientes no tenéis ni idea de lo que avecina en el sistema sanitario público. No conocéis nada de los que se está cociendo en las cocinas de la Junta.
Eliminaruna calidad similar a la de las tiendas chinas. Tiempo al tiempo. No podrán seguir mintiendo sobre las listas de espera, ni continuar con la publicidad de su buen hacer y de la satisfacción de los clientes.
EliminarVíctor, mi disconformidad, así como la de la mayoría de los médicos, con el término "cliente" es algo a lo que hace referencia Pedro Serrano. En la relación médico-enfermo hay una asimetría de información, por muy hiperinformado que se encuentre el paciente. Aunque al final sea él quien toma la decisión, ésta siempre estará influenciada por la información del profesional. Puede parecerse a la relación con los abogados, también solemos estar indefensos frente a ellos y ellos intentarán asesorarnos lo mejor posible.
ResponderEliminarNo es lo mismo que ir al Corte Inglés y comprar una cámara de fotos o una televisión sobre la que tú llevas toda la información. El vendedor podrá darte información y dependiendo del comprador venderá una u otra marca. Además esos productos tienen garantía y en nuestra profesión es difícil dar una garantía, cualquier gesto diagnóstico/terapéutico conlleva un riesgo, en ocasiones, vital.
Como dice Pedro, si la administración dejara de ver a los enfermos como clientes y, favoreciera y potenciara nuestra faceta humana, otro gallo cantaría.
Recomiendo el siguiente artículo de Harvard Business Review: The Trouble with Treating Patients as Consumers.
http://blogs.hbr.org/cs/2012/01/the_trouble_with_treating_pati.html
Las autoras citan tres razones para no tratar a un paciente como un consumidor:
1. El paciente no quiere estar allí (hospital, consulta, centro de salud, urgencias, etc.).
2. El paciente no suele estar preparado en cualquier momento, y no suele tener el conocimiento preciso para tomar decisiones de forma autónoma.
3. El paciente no está solo. Muchas veces el paciente decide de forma compartida con familiares, amigos, cuidadores, profesionales que le atienden, etc.
Y he hecho referencia a la garantía porque cada vez es más frecuente que ese "cliente hiperinformado" te pida garantías de una intervención quirúrgica ¿?¿?, lo que da a entender que no se ha enterado de nada. Toda intervención quirúrgica tiene una mortalidad y morbilidad reflejada en los éstándares internacionales. Siempre he dicho que la estadística está reñida con la medicina, pues si un acto diagnóstico o terapéutico tiene una tasa de complicaciones del 5% al que le toca se lleva el 100%.
EliminarLo siento pero no me convences. Hay muchos tipos de clientes que tampoco quieren estar donde están (¿alguién quiere ir a comprar un ataud para su padre?; sin embargo, es un cliente) y que tampoco están solos.
EliminarLo que identifica a un cliente fundamentalmente es su condición de actor en una transacción, en laque se paga por recibir un servicio. Por tanto, el paciente es, evidentemente, un cliente; puesto que paga por recibir un servicio. Incluso se da la particularidad de que paga por adelantado y obligado. Por eso creo que sería muy beneficioso para la calidad de la asistencia que los sanitarios os convenciérais de que tratáis con clientes, además de pacientes. Es más, la palabra paciente me parece etimológica y semánticamente viciada, porque su significado primigenio es de "el que tiene paciencia" y eso ya empieza a viciar las situaciones, que a veces terminan derivadas en quince horas de dolorosa e incierta espera.
Sólo por curiosidad: las normas esas de participación a las que alude el Sr. Hernández, ¿están publicadas en algún lado y yo no las encuentro?. Vamos, que un malpensado como yo podría pensar que esas normas son las que les viene en gana en cada momento según salgan del nabo (ojo, me refiero a la planta anual de la familia de las Crucíferas).
ResponderEliminarPor otra parte, no escondo que no me importaría que el "Sr." Hernández desactivara también la posibilidad de comentar en esta entrada, demostrando así (una vez mas) su ramalazo de censor dictatorzuelo.
Un saludo del expresi
Si hay algo que me parece más vergonzoso que no firmar las invervenciones de uno es firmarlas con el nombre de otro. Eso, además de cobarde, es indigno. Al margen de esto, efectivamente, las normas son estricta y milimétricamente las que a mí me vienen en gana. En cuanto a su publicación, desde que decidí que no toleraría insultos de quienes no se identifican (fíjese el anónimo lector que estoy dispuesto a tolerarlos de parte de quienes se identifiquen correcta y fidedignamente), las he publicado y escrito por decenas de veces. en todo caso, el dictadorzuelo es el que va por ahí insultando, mintiendo y provocand (además de amenazando con partir piernas) sin identificarse. Ésos sí que son comportamientos que suelen darse a menudo, como elementos identificadores, en las más rancias e intolerables dictaduras.
ResponderEliminarOfú niño. La identificación ahora ha de ser correcta y fideligna. Pedías nombre y dos apellidos y yo te los dí, y ahora quieres mas. A esto me refiero con que es difícil cumplir unas normas cambiantes. ¿Te vale con un "telojuroporsnoopi"? ¿o necesitas algún tipo de declaración jurada?. ¿Certificado de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre?.
ResponderEliminar-Y mientras tanto yo aqui: cobarde e indigno. Casi me pones mal cuerpo y todo.......... que noooo, que me he reido y todo.-
Pero bueno, he de reconocer que en mi ansia de poner de manifiesto lo absurdo de tu reciente necesidad de nombres y apellidos he firmado con un nombre y apellidos elegidos al azar....¿No sería mejor desactivar la opción de publicar anónimamente?...venga que no es tan difícil, que blogger tiene una pestañita por ahí.
Otra cosa que para mi es obvia y a lo mejor no lo es para ti: Si escribes unas "normas de participación" y luego las borras...
...
...(((¿¿tengo que seguir??)))
Una cosa si me parece bien y te tengo que reconocer: Que admitas insultos, me parece muy coherente de alguien que se dedica a ir publicando artículos ofensivos en diarios locales. QUE MENOS.
Por un momento he pensado en identificarme, pero de momento prefiero seguir en el anonimato, porque he pensado que tampoco me fío de que tu seas el Víctor Hernández autor y dueño de este blog, cualquiera puede identificarse como Victor Hernández y pienso que si de verdad lo fueras y no quisieras comentarios anónimos pues desactivarías esa función.
Por si acaso te voy a dar un nombre y dos apellidos y un "telojuroporsnoopi"
Fdo.: Anónimo Anonimoncete Anonimoncio, que es como a mi me gusta que me llamen. TELOJUROPORSNOOPI.
A ver, Don Anónimo, cuidado con el humor fino, que don Victor (o como quiera que se llame), puede que no lo entienda, y se sienta ofendido.
ResponderEliminarTen en cuenta además, que es un hombre muy leído, justo y amable. Su único defecto, quizá, sea que no sabe reconocer cuándo se columpia, pero bueno...
Tú no te preocupes, que seguuuuuro, que está deseando pedir permiso al médico de urgencias que tuvo a bien contestarle en el Ideal. Dale tiempo, que es justo lo que necesita...
Anónimo (creo que sois dos diferentes, al parecer): no os esforcéis en buscar legitimidades ni justificaciones teórico-filosóficas a la decisión de pedir a la gente que se identifique en este blog. No las hay: sencillamenteyo pongo las normas. La razón es la misma por la que tú eliges el color de las paredes de tu casa o el otro anónimo decide dónde se toma las cañas a mediodía. ¿Cuesta ejercer determinados ejercicios de libertad, verdad? Es lo que hay.
ResponderEliminarBien, Victor. Me alegra que por fin reconozca usted que es el primero en cargarse la libertad cuando le resulta incómoda. Desde luego si fuera usted gobernante ya sabemos que régimen le gustaría más.
ResponderEliminarSaludos.
Anónimo, te aconsejo un repasillo a lo que supone la libertad de expresión. Para tenerla, querido anónimo, es impescindible identificarse y no atentar contra nadie, ni utilizar el insulto, la calumnia y la difamación. Siempre que se cumplan todos esos parámetros, hay libertad. Y por tanto, en este blog la hay. Cuando no se cumplen, no se puede hablar de libertad sino de libertinaje. Instrucción gratuita, a pesar de no saber a quién se la estoy dando. Saludos.
Eliminar¿Libertinaje?
EliminarComo se nota que es usted de colegio católico.
Es usted el primero que usó la "libertad" que le da la prensa escrita o internet para descalificar un colectivo.
Claro, que es más fácil decir sandeces sin dar la cara, porque así no se corre el riesgo de que se la partan.
Por cierto, se me había pasado por alto esta velada y absurda amenza de que me partan la cara. No es una posibilidad que descarte al 100%, son gajes del oficio. Pero verdaderamente lo veo improbable en este foro, puesto que los únicos que podrían ser sospechosos de tan deplorable comportamiento ni siquiera tienen valor de poner su firma ante sus comentarios. Con semejante cobardía y bajeza, es difícil pensar en que se atrevan a partir caras; acto que, por otra parte, no haría más que retratarlos como gentuza de la más baja calaña.
EliminarPor cierto, norma nueva: tampoco toleraré aquí amenazas de violencia física. Los violentos, a otro lado. Primer aviso.
Las sandeces las dices tú y, además, pones en riesgo el debate de este foro al descalificar sin identificarte. Yo lo que hice y mantengo es contar unos hechos que fueron muyy graves y cuyas consecuencias médicas y de salud aún están por ver. Al que le duela, que ponga remedios. Y efectivamente, lo hice dando la cara, como simempre. Al contrario que tú, en una constante muestra de cobardía.
ResponderEliminarDe verdad eres tan malo como para no tener mi idea de como se maneja una herramienta propia de tu profesión?.
ResponderEliminarQue pesao eres!. Si no quieres comentarios anónimos desactiva la función de una €%&€$/ vez.
El pesao eres tú: ¿Tan difícil es comprender para un fascista anónimo como tú que cada uno hace lo que le viene en gana con sus espacios propios? Indudablemente, lo es.
ResponderEliminarjuajsuaasjjas. Me parto el ojete con este tío. Es como un niño chico, me lo imagino frustrado buscando la opción de desactivar las entradas anónimas... con su rabieta pertinente: ¡No las desactivo porque no quiero! ¡Chinchate! jausajsajas.
EliminarAdemás, es tan divertido ver como se retrata. Él llama a los demás cobardes y fascistas, pero claro, quien va borrando comentarios en plan censor es él. Si tuviera los bemoles de no borrar los comentarios, todos podríamos leer como en cierta ocasión dijo algo así como: "estamos estudiando migrar el blog a otra tecnología que permita la autentificación en los comentarios".....juasjuasjasjas me parto. Blogger lo incorpora desde el principio de los tiempos. Que malo eres, pero que malo.
La pena es que borraras los comentarios a los que me refiero y ahora me llamarás cobarde, fascista, indigno y además mentiroso.
¿Te sabes el refrán de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio?
Anónimo, te informo de que 'qué' pronombre exclamativo lleva tilde, al igual que 'qué' pronombre interrogativo (Ej: ¿Qué has comido hoy?
EliminarNo le des tantas vueltas: éste es mi blog, no admito comentarios anónimos insultantes y por tanto borro los que quiero. ¿Las paredes de tu casa, de qué color son? Del que tú quieres, ¿no? Pues eso. Es fácil de entender. Bueno, quizás para ti no.
Muchas gracias por el apunte. Lo tendré en cuenta, me solidarizo contigo en la vergüenza que tuviste que pasar al publicar el término TAG poniendo de manifiesto que no te habías informado ni un poco. juasjajsjasjas.
EliminarPermítame corregirte a mi también una cosa: no borras los comentarios insultantes, ¡los borra todos!, pero como bien dices, es tu blog y haces lo que quieres.... y yo me lo paso pipa viendo como te retratas con tus palabras, acciones, deficiencias y contradicciones.
Cuanto más escribes, más te descalificas. Pero no me importa, te seguiré formando: TAG no es un término que esté en el diccionario y, por tanto, noe s una palabra castellana. Es una sigla. Y además una sigla técnica, lo que conocemos como un tecnicismo. Tecnicismos hay muchos y en muchos campos: la medicina, el deporte, la astrofísica, la física nuclear, la veterinaria, la prensa, internet, etcetcetc. Yo, por supuesto, los desconozco en la mayoría de los campos. Sin embargo, la acentuación ortográfica de las palabras que sí figuran en el diccionario, en concreto los pronombres y la diferenciación diacrítica con respecto a los determinantes y otras partículas, no son tecnicismos, sino que forman parte del sistema que elegimos para comunicarnos y que conocemos como 'lengua'. Desconocer la lengua propia es tanto como no saber expresarse. Que es algo muy cercano a lo que te ocurre a ti. Sin duda, es mucho más grave que el no querer identificarse, aunque es probable que lo uno esté relacionado con lo otro. Porque además de ortográficas, tus más dolientes carencias son semánticas. Y eso complica la inteligencia entre personas.
Eliminarno soy periodista, pero una búsqueda rápida en google me ha confirmado lo que sospechaba:
EliminarDOCUMENTARSE ES FUNDAMENTAL PARA ESCRIBIR UN ARTÍCULO.
(De hecho hay asignaturas enteras en periodismo dedicadas a la documentación, perdona Víctor...¿tú a que te dedicabas?)
Una vez más, te descalificas. Periodismo es el oficio de quienes informan. Un artículo de opinión no es un género periodístico, sino algo opinativo que, como dije el primer día, es algo que puede hacer cualquiera, desde un médico a un periodista. Te vuelves a equivocar, no hay ninguna asignatura dedica a la documentación en la carrera. MIra bien, que te han equivocado. Y documentarse no tiene nada que ver con cometer un fallo con una letra en un acrónimo o una sigla. Si es que cada vez que usas alguna palabra que se sale de un círculo muy limitado, la usas mal. Te recomiedo lecturas de verano. Ayudan mucho.
EliminarUn enlace:
Eliminarhttp://www.ucm.es/?a=estudios&d=muestragrado3&idgr=65
Me he perdido o no entiendo bien tu redacción. ¿a que has dicho que te dedicabas?
Es justo lo que te decía antes: el 'qué', pronombre interrogativo, lleva tilde, a diferencia del 'qué' relativo.
EliminarNo hay peor sordo que el que no quiere oir. Y si es anónimo, aún peor.
EliminarLe recuerdo, Sr. Victor, que en una de sus entradas acentuó Nobel (como insulto que usa de manera habitual) y se lo critiqué. Imagino que habrá comprobado que no se acentúa, según la RAE. No venga a darnos clase de gramática, porque un blog debe permitir algunas "libertades" lingüísticas a la hora de expresarse, dada su propia idiosincrasia. Según su pensamiento, debería eliminar, también, cualquier comentario con faltas semánticas, sintácticas o, en fin, gramaticales. Es usted un lelo, patalea como un bebé. Un saludo.
Eliminar¿Libertades lingüísticas? Eso no existe. La lengua es un código de signos. No hay libertades en él. Es un acuerdo tácito para posibilitar la comunicación. Si no se sigue, corre el peligro de impedir la comunicación, al expresarse cada cual en los términos que crea conveniente. Nobel es un apellido. Efectivamente no lleva tilde (querido, todas las palabras se acentúan, puesto que el acento es algo auditivo y define la sílaba de cada palabra que se pronuncia con un golpe de voz; tú te refieres a tilde, que es el signo ortográfico que, en ocasiones y según unas normas, identifica a esa sílaba). No obstante, como Nobel es un apellido (de un señor en cuyo honor se entregan unos premios), es posible que yo haya escrito mal tal apellido. Pero yo no lo consideraría una falta de ortografía, puesto que los apellidos se pueden acentuar (sonido) de diferentes formas. De hecho, existe el 'Martin' y el 'Martín', por poner un ejemplo.
EliminarComo ves, puedo darte clase de gramática perfectamente. COn toda la humildad, pero también con todo el conocimiento.
Y por último, Anonymus, te has ganado el dudoso honor de cerrar este hilo de conversación, por tu manía de no atenerte a las normas. He repetido en infinidad de veces que no toleraré insultos de personajes anónimos y tú te empeñas en ello. Esto priva a los demás participantes de poder continuar con el hilo. Enhorabuena.
Dejad de darle coba a este sujeto por favor... ¿no veis que no merece la pena? Lo tenemos todo el día respondiendo mensajes en lugar de estar rellenando hojas de reclamaciones, jajaja. Bastantes problemas tenemos, creo que hay que separar lo importante de lo urgente. Lo urgente es lo que todos conocemos, lo importante, cualquier cosa menos este personaje.
ResponderEliminarFirmado Misco
Y el que siga dando coba, que al menos dé la cara. Que al final va a aparecer que los 'grafiteros' de la red, los que no firman ni se responsabilizan de sus opiniones, son unos señores muy respetables frente a los que sí lo hacemos.
ResponderEliminarCualquier personaje es tremendamente respetable cuando se pone frente al dueño de este blog, he dicho...
EliminarLanzar mentiras e insultos sin identificarse es un comportamiento poco respetable. O mejor, nada respetable. He dicho.
EliminarEstarás contento, bicho, nunca te has visto en otra como ésta. 75 entradas. Joder macho, todo un récord de participación. Ya mismo te dan el nobel.
ResponderEliminarSintiéndolo mucho, este hilo queda cerrado a comentarios a partir de ahora. El responsable de ello es el señor Anonymus, que sigue empeñado en incumplir la norma de no lanzar insultos desde el anonimato. Una pena que haya gente así, que ni se identifica ni son capaces de expresarse sin insultos. Lo pagamos todos, incluidos el resto de participantes en el hilo. Otra vez será. Lo seguiremos intentando. Por cierto, esto no es una competición. El objetivo no es tener más post, sino generar el diálogo y la reflexión; que falta hace.
ResponderEliminar